13 Feb 2017

Reseña Histórica

La creación de la Escuela Militar de Aviación es consecuencia inmediata de la Ley 126 de 1919, sancionada por el entonces Presidente de la República Marco Fidel Suárez, llevando desde entonces el nombre de este ilustre colombiano, gestor de la aviación militar en Colombia.
En un comienzo, se contrataron varias misiones extranjeras para orientar el desarrollo de esta incipiente aviación. Posteriores dificultades económicas obligaron al cierre temporal y su traslado a la población de Madrid (Cundinamarca).

Se enmarca, entonces, en el año de 1933, el establecimiento definitivo de la Escuela Militar de Aviación en la hacienda conocida como “El Guabito”, donde ha funcionado ininterrumpidamente en forma exitosa. Santiago de Cali es su sede. La acogedora ciudad ha visto salir del seno del Alma Máter 80 promociones de oficiales en las especialidades de pilotaje, navegación, mantenimiento, abastecimientos, comunicaciones, seguridad y defensa de bases, armamento aéreo y defensa aérea.

La misión básica es la formación militar, profesional y humana de los oficiales de la Fuerza Aérea Colombiana. Para optimizar esta tarea, los programas se actualizan en forma permanente, lo mismo que las técnicas y conocimientos aeronáuticos. La última modificación al programa académico contempla el aumento a cuatro años de permanencia en la Escuela, puesto que fue elevada a la categoría de Instituto de Educación Superior, con las carteras de administración aeronáutica, ingeniería mecánica e ingeniería informática.

En enero de 1997 ingresó la primera promoción de cadetes femeninos; jóvenes damas que se desempeñaron en todas las especialidades, excepto la de Seguridad y Defensa de Bases y que escalarán los grados militares con las más altas expectativas de proyectarse en el mando.

El avanzado desarrollo de la aviación ha impuesto la necesidad de revisar periódicamente los programas técnicos y académicos, con el fin de adaptar la formación profesional de los oficiales a las nuevas responsabilidades asignadas por la Constitución Nacional a la Fuerza Aérea.

La academia de la oficialidad militar colombiana está constituida fundamentalmente por el grupo de cadetes, alrededor del cual giran todas las actividades y aspectos formativos por los cuales debe pasar el futuro oficial como son: área académica, deportiva e instrucción militar, tareas que desarrolla a lo largo de sus cuatro años de estadía.

La experiencia de surcar el cielo patrio está soportada por una instrucción básica de vuelo en equipos como el mescalero T-41 de sencilla tecnología y alta confiabilidad y seguridad y el T-90 Calima avión ensamblado en Colombia, que complementan satisfactoriamente la formación en vuelo, aplicando criterios de moderna tecnología aeronáutica para estar a la altura de las principales Fuerzas Aéreas del mundo.

Este equipo de aeronaves, sumadas a otras importantes técnicas incorporadas recientemente como la aplicación del sistema Internet, computadores de ultima generación, medicina de aviación y los principios fundamentales de seguridad aérea e industrial, permiten presentar a la Escuela Militar de Aviación y a la Fuerza Aérea Colombiana, como un organismo confiable, tanto humana como tecnológicamente, responsable y altamente calificado para el cumplimiento de la misión.

La formación militar y académica constituyen desafíos permanentes para el cadete, desarrollando potencialidades físicas y humanas enmarcadas dentro de un exigente ambiente de disciplina y responsabilidad, que lo hacen partícipe directo de los éxitos alcanzados por la Fuerza Aérea Colombiana.

El prestigio de la Escuela Militar de Aviación ha traspasado fronteras, cadetes aviadores de Bolivia, Ecuador, Guatemala, Panamá y República Dominicana, entre otras. Durante muchos años han engrosado con éxito las promociones de oficiales que de allí egresan.

El compromiso aeronáutico que conlleva el portar el uniforme azul celeste, está aferrado a las hidalgas tradiciones de los pioneros de nuestra aviación militar, cuyas ideas se han mantenido durante 71 años de historia de la academia, al servicio de Colombia en la soberanía y defensa de su espacio aéreo nacional.